Turismo responsable con perros de trineo

IMG_0157

En el post Mamá quiero ser conductor…de trineo, hablé sin profundizar demasiado acerca de cómo elegir un lugar en el que trabajar con perros de trineo, en base al bienestar de perros y trabajadores. ¿Qué ocurre cuando lo que queremos es ir de vacaciones con perros de trineo? ¿En qué debemos fijarnos para asegurarnos no sólo unas vacaciones sin incidentes, sino también que la empresa que hemos elegido cumple las exigencias que nuestra conciencia dicta en cuanto a bienestar animal? Es de suponer que de un lugar que no trata a sus perros con un mínimo de respeto, difícilmente tratará con un mínimo de respeto a las personas, y viceversa, con lo que algunos de los datos aportados en aquel post son también útiles para este, a la hora de hablar de perros. ¿Qué preguntas deberías hacer para asegurarte de que la empresa que contratas no va rebanando pescuezos a los animales que ya no le sirven, alimenta correctamente a sus trabajadores de cuatro patas de acuerdo a las necesidades de estos y además les da un lugar donde pasar cómodamente los cuarenta grados bajo cero que te pueden cascar allá arriba en invierno? Unas cuantas fotos no valen, las fotos son siempre bonitas, los perros siempre están contentos en las fotos, los platos de los perros siempre están llenos en las fotos… y además siempre hay auroras boreales y sol. La realidad suele ser un poco menos agradable.

Sigue leyendo

Anuncios

Mamá quiero ser conductor…de trineo

IMG_0150

Puede que vieras aquel programa que Al Filo de lo Imposible dedicó a la Iditarod. O que año tras año hayas seguido las retransmisiones de la Pirena. Que hayas leído a Jack London o que una tarde de verano a la hora de la siesta pillaras de casualidad El último trampero y te quedaras viéndola a pesar de los cortes publicitarios. Puede que un día pensaras joder, cómo me gustaría atravesar esos bosques nevados subido a un trineo. Bienvenido al club, a mí me pasó lo mismo hace unos años y me cambió la vida. ¿Cómo se hace? Aquí tienes algunos consejos para no acabar tirado en una cuneta a casi treinta grados bajo cero a las dos de la mañana.

Sigue leyendo